El objetivo del equilibrado es el ajuste de los caudales de agua en una instalación con el fin de satisfacer los requerimientos específicos establecidos en el proyecto. Tanto si el sistema de distribución de agua se realiza a caudal constante o variable, el equilibrado hidráulico proporciona los caudales y presiones diferenciales requeridos.
Las ventajas del equilibrado son:
Máximo confort; Todos los usuarios perciben el mismo nivel de confort térmico. En un sistema bien equilibrado, no hay cambios bruscos de temperatura. Además, no se perciben ruidos de las válvulas termostáticas.
Máximo ahorro; Un buen equilibrado genera significativos ahorros de energía (reducción del 5% al 30% en la factura, dependiendo del grado inicial de equilibrado).
Máxima eficiencia; La máxima eficiencia se consigue a través de un correcto equilibrado. Las unidades de control tales como válvulas termostáticas o manuales son más eficientes cuando funcionan en su rango óptimo de trabajo.